GARA, 1/10/99

      «Egin» sigue cerrado a cal y canto con el auto judicial

      Garzón reafirma que ni siquiera permite acceder a sus sedes

      Izaskun LABEAGA | HERNANI

      Ex trabajadores de "Egin" y Egin Irratia se concentraron ayer ante la sede central de su antiguo centro de trabajo en el Polígono Eziago de Hernani para constatar y denunciar que ambos medios de comunicación continúan «tan cerrados como el primer día. Mataron a 'Egin' y Egin Irratia y todavía, más de un año después, sus cadáveres siguen secuestrados», manifestaron.

      El colectivo se acercó a las instalaciones precintadas en julio de 1998 coincidiendo con la fecha fijada por Garzón para el levantamiento del cierre. Ya en su momento, los letrados de las empresas afectadas recordaron que la medida era totalmente ficticia puesto que, entre otros aspectos, éstas continúan intervenidas judicialmente.

      Pese a ello, muchos medios de comunicación interpretaron en su día el auto como la decisión que podía permitir reabrir estos medios. Así, se pudieron leer, según recordaron ayer los ex trabajadores, titulares de prensa como ''Egin podría reaparecer'' o ''El periódico podrá salir a la calle el 1 de octubre''.

      En función de esta situación, los ex trabajadores decidieron acudir ayer a la sede de Hernani con el objetivo de descubrir «cuánto había de verdad en el auto» dictado el 6 de agosto.

      Mientras se producía la concentración, el abogado Iñigo Iruin consiguió ponerse en contacto con Baltasar Garzón, instructor de la causa, para conocer cuál es la situación exacta. En la conversación, el magistrado reiteró que los bienes se encuentran intervenidos, y justificó el hecho de que las puertas estuvieran cerradas en la conveniencia de salvaguardarlos. Además, reiteró que, antes de dar cualquier nuevo paso, necesita estudiar un informe de viabilidad económica presentado por el administrador judicial de las empresas.

      Mientras tanto, los ex trabajadores constataron que «con las empresas bajo absoluto control judicial y en quiebra, como consecuencia de que sus productos fueran violentamente excluidos del mercado, ya sabíamos que 'Egin' y Egin Irratia no se iban a poner en marcha, aunque no perdíamos la esperanza de toparnos con alguno de los nuevos dueños judiciales que nos diese alguna explicación o, cuando menos, permiso para entrar a recoger nuestros objetos personales». Garzón sí se mostró abierto a esta última posibilidad.

      El juez estudia ahora si hay viabilidad

      I.L. | HERNANI

      Mientras tanto, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón recibió ayer mismo por la mañana el informe económico-financiero elaborado por el administrador judicial que nombrara en su día para ejercer el control sobre las empresas del grupo Orain que él mismo clausuró el 15 de julio de 1998.

      Según confirmó el abogado Iñigo Iruin, antes de pronunciarse Garzón estudiará ahora el informe que tiene entre manos, dará traslado del mismo a las partes para que emitan sus valoraciones y sólo entonces decidirá si da nuevos pasos o no en relación al caso.

      El juez de la Audiencia Nacional sugería incluso en su auto del 6 de agosto la posibilidad de que los medios de comunicación no fueran a reabrirse nunca por encontrarse «en quiebra técnica».

      Al mismo tiempo, a través de aquel auto Garzón decidió prorrogar hasta marzo del 2000 la administración judicial de todo el grupo empresarial.

      El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 del tribunal especial justificó ayer, en su conversación con el abogado de la defensa, que no puede permitir que los ex trabajadores accedan a la sede para «pasearse», y le recordó que, al menos en las actuales circunstancias, no es posible plantearse la reanudación de la actividad de edición del periódico o de la emisión radiofónica.

      Garzón y otro juez ponen trabas para esclarecer las filtraciones del sumario

      R.S. | DONOSTIA

      Las dos querellas presentadas por los abogados de Orain S.A. debido a las filtraciones del sumario avanzan con grandes dificultades. Según han hecho saber a GARA estos letrados, la Audiencia Provincial de Madrid ha instado al titular del Juzgado de Instrucción número 31 a reabrir el caso que había archivado e investigar las primeras filtraciones que dieron motivo a querella.

      El auto que decretaba el cierre de los medios abertzales fue difundido en su integridad por la agencia Efe a las 17.55 horas del 20 de julio de 1998, y el secreto sumarial se levantó el día siguiente. Pese a ello, el instructor de la querella por la filtración cerró el caso, sin practicar ninguna diligencia, al entender que no se había producido vulneración alguna del secreto sumarial, y desestimó incluso el recurso presentado posteriormente por la defensa. Ahora, la Audiencia Provincial ha admitido la queja y le ordena investigar lo ocurrido.

      Queja contra Garzón

      La segunda querella, presentada por la filtración posterior de un documento supuestamente incautado en la redada, también está siendo objeto de litigio judicial. En este caso, el juez de instrucción encargado del caso sí ha emprendido algunas diligencias, pero se ha topado con la negativa del juez Garzón a facilitarle la documentación necesaria para esclarecer las responsabilidades de esta filtración.

      Tras dos requerimientos que han recibido respuesta negativa de Garzón, este juez le ha enviado una providencia en la que denuncia la falta de «auxilio judicial» y le comunica que está paralizando la causa.


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